Muy chula la foto, pero… ¿está “retocada”?

30 Jun

Llevaba ya un tiempo queriendo escribir sobre este tan polémico tema, añejo y vigente a partes iguales. Y es que aunque ya se haya discutido hasta la saciedad en los mentideros de internet, no hay día que no se enganche un nuevo neófito a la fotografía digital y resurja la cuestión. En este post voy a intentar dar mi visión sobre el tema.

Fotografía química: revelado y positivado

En la fotografía tradicional o química (que no analógica) el producto que se obtiene de la cámara es una película con la imagen latente. Esta película se somete a un proceso de revelado mediante líquidos químicos para obtener el negativo, de todos conocido. Y finalmente, para obtener la copia final, este negativo se positiva mediante una ampliadora donde se invierten los valores de luz. El tema de las diapositivas es algo distinto, pero ese es el workflow general.

Es en esta última fase de positivado donde en el laboratorio se realizan virados, realces por zonas, tapados… incluso retoque fino pintando directamente encima de la fotografía (así es como se coloreaban las fotos en blanco y negro antes del boom de la foto química a color). Es decir, todo lo que hoy día podemos hacer de una forma infinitamente más sencilla con Photoshop (o similares).

En el ámbito profesional de la fotografía química, no es raro ver que el fotógrafo, consciente de la importancia de un buen positivado, delega esta delicada tarea a un especialista en el área (laboratorista) indicándole que quiere obtener de la fotografía pero sin preocuparse del cómo. Un ejemplo de esto es Juan Manuel Castro Prieto, que positiva a grandes como Cristina García Rodero o Chema Madoz entre otros.

Fotografía digital: revelado, postproceso y retoque

El proceso que se sigue en fotografía digital es diferente al de la fotografía química. El producto que se obtiene de la cámara en el caso de disparar en JPG ya es una imagen positivada que no necesita revelado. En el caso de disparar en formato RAW este sería el equivalente al negativo digital y si que tendría una fase de revelado.

En cualquiera de los dos casos, disparemos en JPG o disparemos en RAW junto con su posterior revelado, obtendremos una imagen positiva que deberá contener cuanta más información posible para su posterior tratamiento.

Y aquí es donde llega la polémica, porque en el “laboratorio digital” al igual que en el tradicional se puede hacer simplemente postproceso o se puede ir más allá y realizar retoque. ¿Y cuál es la diferencia? Aquí ya hay mil matices y cada uno tiene el suyo.

Para mí, el postproceso se caracteriza por no introducir información artificial en la imagen, es decir, aprovechar la propia información de la imagen para realzarla. Por ejemplo, si tenemos una imagen con el reflejo de una luz sobre el suelo podríamos acentuar el reflejo. Pero si “pintamos” a mano, simulando que el reflejo incide sobre una pared en la que no lo hace, ya estaríamos introduciendo una información que no estaba en la fotografía original, y ahí es donde yo ya lo denominaría retoque.

Normalmente se llega a un punto en el que la línea que separa ambos es muy muy fina y por eso este tema es siempre un buen caldo de cultivo para recursivas discusiones. Para uno, eliminar una mancha molesta con el tampón puede considerarse retoque, para otros, no. Y así podríamos seguir ad infinitum. Todo depende del grado de purismo del fotógrafo en cuestión.

“Sí, está muy chula, pero… ¿está retocada?”

¡Ahh! ¡No podía faltar el estigma de la eterna pregunta! Generalmente, la gente que hace esta pregunta suele llamar a todo lo que se haga con fotochó, “retoque” así en genérico y con tonillo despectivo, la mayoría de las veces por puro desconocimiento.
Desconocimiento de que el 95% de las fotografías químicas que han admirado alguna vez tenían una buena inversión de tiempo en el laboratorio para conseguir un positivado perfecto. Desconocimiento de que exactamente lo mismo que se hacía antes con la fotografía de toda la vida, se hace con la fotografía digital sólo que ahora está al alcance de cualquiera. Y desconocimiento en general de los términos del mundillo, aunque de esto último tenemos mucha culpa los fotógrafos por no llamar a las cosas por su nombre.

¿Pero es malo el retoque? ¿Y el postproceso? Pues depende de lo purista que seas. No considero que ninguno de los dos en sí sean malos usados con criterio y buen gusto. Pero para mí cuando un alto porcentaje del asombro que me genera una foto es derivado del retoque + postproceso que tiene, empiezo a valorar la imagen menos como fotografía en sí y más como arte digital, retoque digital o como queráis llamarlo. Es decir, ¿de qué se trata? ¿de una fotografía con retoque? ¿o de un retoque con fotografía?

Conclusión

Como conclusión fulminante y aplastante, podemos decir que cada cual haga de su capa un sayo. Pero como eso sería muy poco polémico y la audiencia pide sangre y violencia, habrá que decir otra cosa.

Así que espero que haya quedado claro: aunque sólo uses el Photoshop para hacer un ligero reencuadre a una foto, o quizás unos niveles para aumentar el contraste general o pueda que simplemente para redimensionarla: estás retocando, no lo intentes disimular.
Buscar ridículas justificaciones con palabros como “postproceso” no te servirá de nada. La foto podrá ser la leche, pero no tiene ningún mérito porque la has retocado (sic). Así cualquiera, todo el mundo sabe lo fácil que es echar buenas fotos con el fotochó ¿verdad? …

Personalmente, mis fotografías suelen llevar mucha más carga de postproceso que de retoque, pero tampoco se me caen los anillos si tengo que retocar en según que foto. Todo depende de lo que pida la foto y lo que pretendas transmitir con ella. Sin olvidar, claro, que la técnica (en este caso, postproceso, revelado, etc.) no hace a la foto.

2 Responses to “Muy chula la foto, pero… ¿está “retocada”?”

  1. aLeX 08-07-2007 at 16:16 #

    Interesante y didáctico artículo sobre la fotografía. Bastante claro y dejando patente tu postura acerca del arte fotográfico digital.Enhorabuena por tu capacidad de síntesis.

    Me gustaría aprovechar este comentario para dejar una pequeña pregunta en el aire: si hablamos de arte como algo personal, subjetivo, orginal, innovador…y que lo que pretende es llamar la atención a determinadas personas o simplemente satisfacer al autor…¿no se podría hablar de “El arte del retoque” como algo complementario al arte fotográfico?

  2. Kr0n 12-07-2007 at 12:20 #

    Gracias por comentar camarada!

    Sobre la cuestión que planteas:

    Para mi el arte es arte, a secas y sin coletillas. Y sea lo que sea el término “arte”, no vamos a entrar en la eterna discusión de “qué es el arte y por qué”.

    Cada artista materializa su “arte” con la técnica que quiera (que domine, que mayor libertad le otorgue, etc.), ya sea fotografía, pintura, escultura… a saber.

    El retoque que mencionas, personalmente no lo veo tanto como una técnica de creación en sí misma, sino como una herramienta que complementa a la técnica en cuestión, algo auxiliar. El mismo nombre indica que necesita una “base” sobre la que poder re-tocar.

    Obviamente tu puedes basar completamente tu “arte” en el retoque si quieres.

    De cualquier forma, el post no entraba en esos términos. Es decir, tu como creador eres libre de usar la técnica que quieras para manifestar tu “arte”. Otra cosa es que clasifiques tu técnica como “fotografía” cuando la “chicha” se la da el retoque que lleva, para entendernos.

    Pero bueno, como siempre hay muchos matices y muchas formas de verlo. Tú lo que querías era una excusa para poder plastificar tranquilo eh? :D:D